18 de marzo de 2019

Mi reflejo





Me miro. Observo de arriba a bajo la imagen que me devuelve el espejo.
No, no me gusta.
Intento decirme una y otra vez que la imagen no es real, que mi mente quiere jugar conmigo y mostrarme solo las imperfecciones de mi cuerpo. Imperfecciones que la gente dice que no son reales.

Mi mente quiere jugar conmigo una vez más. 
Sigo mirando el cuerpo semi desnudo que me muestra el espejo y me pregunto ¿qué es real?
¿Habrá algo de lo que veo que sea real? o quizás todo lo que diviso es una farsa de mentiras que mi cabeza quiere que vea.

Si mis ojos no son capaces de ver la realidad, mis manos quizás sí son capaces de mostrármelo.
Pero aun tocando mi cuerpo sigue sin gustarme lo que toco.

Me digo una y otra vez que mis ojos y mi cerebro no están conectados. O quizás sí, pero los cables que unen mis ojos con mi cerebro no están conectados correctamente.
Parece que no, pero el cuerpo humano se asemeja mucho a los aparatos electrónicos.
El cable verde con el verde, el rojo con el rojo...No intentes mezclarnos ni unirlos. O quizás te ocurrirá como en los antiguos ordenadores. Podrás obtener una imagen pero no un sonido, o un sonido pero no imagen...

Necesito pensar que durante todo este tiempo que me ha acompañado esta enfermedad los circuitos de mi cuerpo están enredados y mal conectados.
Que la imagen que llega a mi cerebro no es la correcta.
Y aunque me cuesta creermelo, necesito pensar que es así. 


by Kinki Pulguita

2 de marzo de 2019

Cerrando y abriendo capitulos








De nuevo han pasado 365 días y llega el día en el que cerramos un capitulo de mi vida.
Llegó la fecha en el que se supone que debería ser feliz, porque celebro un año más de mi vida. Pero no, para mí sigue sin ser feliz y sigo odiando esta fecha.


Hay quien opina que cumplir años es bueno, porque si en algún momento dejas de cumplir años significa que no estás vivo...


Yo sigo pensando lo mismo...
Odio cumplir años cuando significa que sigo sumando años en una vida enferma.


El día en el que cumpla años y de verdad esté cumpliendo años entonces dejaré de odiar cumplir años.


Sigo queriendo y deseando abrir y cerrar un capitulo de mi vida estando sana. Siendo una
persona normal...
Necesito seguir luchando aunque la cuesta esté igual o más empinada, necesito creer que esto no me
matará. Aunque cada vez pienso que sí lo hará.


Por muy duro que esto sea, quiero luchar.

Felíz cumpleaños... empieza un nuevo capítulo.



by Kinki Pulguita

11 de enero de 2019

Trajedias que te hacen volver al pasado





Fallece una alumna de 16 años al precipitarse por el hueco de la escalera desde un cuarto piso en el colegio El Pilar.
El colegio descarta el bullyng, algunos compañeros dicen que sí existía acoso escolar...

De nuevo intentando tapar y esconder lo que estoy segura era evidente.

Esta noticia es del 9 de enero de este mismo año.

Esto hace que se me revuelva el estomago y sienta más rabia y odio.


Odio por todas aquellas personas que piensan que el bullyng es un juego y no tiene consecuencias y lo hace día tras día sin ningún tipo de castigo. Odio a aquellos que miran y ríen las gracias sabiendo que eso está mal, odio aquellos que miran y callan y no hacen nada.

Todos, todos ellos tienen la culpa.
Por supuesto sin quitar la culpa a aquellos profesores que seguramente estarían al tanto y lo único que
hacían era mirar a otro lado y tachar a esa chica de problematica. Ellos también tienen la culpa...

Ha sido ella, C. Una niña de 16 años.

Esto me hace pensar y recordar cuando yo estaba ahí.
Cuando el dolor, la angustia de tener que volver día tras día hacía que me hiciese mucho más pequeña de lo que era, cuando los profesores te tachaban de loca al decir que todo eran imaginaciones mías.

Cuando mi mayor aliado era el silencio, las lágrimas, el esconderse, dar puñetazos contra una dura pared para dejar de sentir dolor "imaginario" y llorar por algo que realmente dolía...

Pude ser yo esa chica de 16 años.
Por mi cabeza pasaban miles de maneras de acabar con el dolor, el sufrimiento, las lágrimas. Ponerle
fin a mi supuesta locura.

No había día que no pensara cómo acabar con mi dolor. Sobredosis de pastillas, no volver y desaparecer, que pasara un accidente, dejarse caer desde lo alto de cualquier sitio...
Pude ser yo.

No conocía a esa chica, pero siento dolor, rabia, impotencia... al pensar que yo podría haber sido
esa chica hace 14 años.

Porque seamos sinceros. Por falta de ganas no era.
Y quizás ahora me pregunte porqué. Porqué no lo hice.
Eso habría acabado con todo mi sufrimiento y habría llegado la calma eterna.

Ojalá toda la verdad salga a la luz.
Que toda la basura que tapa esa mierda de colegio reluzca, que no paguemos los inocentes...



by Kinki Pulguita

1 de enero de 2019

Adiós 2018

Casi todos los años para despedirme del año y darle la bienvenida al que viene, suelo hacer un parón y ver cómo ha ido el año.

Si por mí fuera, este 2018 lo borraría del mapa.
Que no existiera...

Nada ha ido bien. Nada se ha acercado a lo que esperaba o al menos a lo que yo deseaba.

Es cierto que han habido reencuentros agradables, la boda de una de mis mejores amigas del colegio,
mis amores se han graduado y mi rubito ya ha empezado el cole, mi trastillo ha empezado 1 de primaria y mi reina también.

¿Por lo demás?
Todo ha ido de mal en peor...

La enfermedad sigue latente un año más. La vida me hizo ver que apreciaba más de lo que yo pensaba a mi abuelo. Y ésta me lo arrebató de mi vida dejando un vacio en mí y en mi familia.
Lloros, enfados, rabia, dolor, desesperación...
Todo se acumula de tal forma que nada apacigua mi interior.

Cada día que ha pasado mi cabeza y corazón se ponían de acuerdo para una cosa: no sentir. No sentir
nada. Quiero dejar de sentir.

Pero al parecer tal es el peso que me es imposible.Y entonces es cuando medio recuerdo esos
momentos de enfermedad tan tan malos en los que estaba muerta en vida.
Puede parecer duro, pero es posible, quizás eche de menos esos momentos. Porque ahí sí que no sentia.


Y una de las cosas que MÁS rabia me da es que (con perdón de la palabra) haya gente tan estupida de leer mi blog y dejarme comentarios animandome para que entre en blogs PRO ANA Y MIA.
Al parecer sois TAN tremendamente estupidas como para alentar a una persona a seguir con una puta enfermedad.
Porque lo siento mucho, pero ni sois princesas ni sois bellezas.
¿Sabeis lo que sois? Unas putas ENFERMAS como yo.
¿La diferencia?
Que yo como sea, como pueda, lucho para salir de esta mierda. Porque es lo que es.
¿Os habeis creido que esto es un blog Pro Ana y Mia?
No hay nada más odioso que ser una puta enferma. Que llevar la etiqueta de ANOREXICA día tras
día, año tras año.
Y lo peor de todo ya no es que os sintais orgullosas de serlo, no. Lo peor de todo es que fomenteis
esa puta enfermedad.
Lo siento, pero yo NO ME SIENTO ORGULLOSA
DE SER ANA.


Así que ahora ya podéis dejar de seguirme, gracias.

Y feliz 2019.


by Kinki Pulguita

19 de noviembre de 2018

Llevame contigo









Caminando bajo la lluvia con la música sonando solo en mis oídos sólo escuchaba, pensaba y sentía una única cosa: "llevame contigo".
Llevame contigo a un mundo de tranquilidad, a un mundo de paz. A un mundo donde el dolor no exista, donde pueda ser la niña pequeña que era antes. Un mundo donde tus manos sanen mis heridas, donde tus dedos sequen mis lágrimas, donde lo malo queda en otro mundo. Un mundo del que yo ya no perteneceré, porque en tus brazos segura quiero estar.


Quiero quedarme en tu mundo contigo, donde no existe el dolor, donde no existen las imperfecciones, donde pueda ser libre, donde no exista el miedo...


Pídemelo. Pídeme que me quede contigo.
Y cerrando mis ojos te prometeré que de tú lado nunca me iré.
Que te volveré a susurrar una y otra vez "estoy contigo".



by Kinki Pulguita

8 de septiembre de 2018

Bandera blanca







El cansancio llega a ti cuando día tras día durante un largo tiempo te dicen "tú puedes hacerlo". Y cuando tú también lo crees y crees que todo va a cambiar, que lo malo se esfumará, que el dolor desaparecerá es cuando poco a poco sin saber cómo, cuándo ni porqué, te das cuenta que nada va bien. Que el dolor perdura y te acompaña día tras día, que lo malo sigue ahí. Dentro de ti.

Las lágrimas que cayeron en su día desaparecieron. Mientras que las lágrimas que permanecen encerradas dentro de ti, no saben cómo ni por dónde salir...

Y por muchos "todo irá bien" "tú puedes hacerlo", lo malo te recuerda día tras día "aún sigo aquí".
Y justo en ese instante solo quieres cerrar los ojos, alzar las manos y soltar la bandera blanca.




by Kinki Pulguita

22 de agosto de 2018

Orgullo

ORGULLO:

1 .Exceso de estimación hacia uno mismo y hacia los propios méritos por los cuales la persona se cree superior a los demás.

2. Sentimiento de satisfacción hacia algo propio o cercano a uno que se considera meritorio.

Es curioso como a la mente le da por jugar contigo en el momento que le apetece.
Da igual el día, la hora, el momento que sea...
Cualquier momento es bueno para la mente para hacer de las suyas y hacerte dar vueltas a la cabeza como una noria.

No dejo de pensar en esta simple palabra: orgullo.

Es curioso como una simple palabra depende del contexto que la utilices puede significar una cosa u otra...

Mi mente ha decidido darle vueltas a esta palabra en concreto.

Leo y releo la primera definición y es una palabra que se me queda grande.
Creo y siento de verdad que no puedo sentir nada de orgullo hacia mí o hacia mis logros si es que en algún orgullo hacia mí o hacia mis logros si es que en algún
momento los he conseguido.

Sinceramente echo la vista atrás y no creo que me deba sentir orgullosa de mi misma cuando siento que toda mi vida es un error. Un fracaso detrás de otro.
No debo sentirme orgullosa, no. No de mis errores, de mis fracasos, de mis enormes caídas...

Y mucho menos me siento más o mejor que otras personas.

Después pienso y me acuerdo cuando de la boca de ciertas personas que a ti te importan salen palabras de orgullo hacia otras personas. Y entonces es cuando sientes cierta envidia de que nadie se pueda sentir orgulloso de ti.
Que en 30 años de mi vida nadie se ha podido sentir orgulloso de qué soy o quién soy, qué hago o qué he hecho o simplemente de cómo soy...

Y cuando escuchas de una persona o de otra como se le llena la boca de elogios, como se expresa con esa enorme satisfacción de una persona, no puedo evitar sentirme más pequeñita aun de lo que me siento. Y justo en ese momento pienso ojalá algún día...


by Kinki Pulguita

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