10 de julio de 2014

Superación










"La fuerza más fuerte de todas es un corazón inocente"

(Victor Hugo)





Quiero escribir, tengo claro que quiero escribir y acordarme de ese día de alegría, de buenos momentos, de risas, de inocencia, de sonrísas, de compenetración y por supuesto, de superación.

La verdad es que no sé muy bien como expresarme.

Ayer por la tarde fue un día mágico y más importante de todo fue un día NORMAL.

La que iba a ser simplemente una tarde de visita, de charreta y tomar lo más fácil para mi un zumo, se convirtió en un día NORMAL.

Pude hablar con mi amiga Dolores, conocer a su marido sin ningún tipo de problema, ver al nuestro guerrero Aaron y lo más importante, no sólo pude tomarme un zumo en compañía, sino que pude merendar con su compañía, disfrutar de la experiencia, aunque no voy a mentir, siempre con un tercer ojo un poquito alerta y lo mejor de todo es la confianza que me dieron Dolores y Ángel.

Y no sólo yo me superé, mi compañero de batallas, Aaron se portó estupendamente, y quiso hacer exposición alimentaria conmigo.

Le invité a probar una de mis rosquilletas y aunque al principio se escondía y decía "que no, que no..." lo que empezó siendo un juego de "daselo a papá, ahora a mamá..." se animó a tocar la rosquilleta y ya una vez su mami le compró las palomitas de mantequilla que parece que le gustan, se animó a probar la rosquilleta. Un gran paso para nuestro campeón.

Mientras nosotros los adultos conversabamos de todo un poco, nuestro campeón fue chupeteando varias palomitas y lo sorprendente, es que yo iba mirándole y merendando y tomando el zumo a la vez...
Cuando quise darme cuenta ya no quedaba zumo, y ya me había comido unas rosquilletas.

Aaron se ganó su tarde de parque y yo por supuesto verlo disfrutar y continuar con mi tarde en compañía.

Me han recibido con los brazos abiertos, y me voy con una maravillosa sensación de alivio y con unos besos que me mandó Aaron solo para mi y por supuesto su risa y sonrísa.

Espero que esto no quede aquí, que pueda disfrutar de esta maravillosa compañía muchas veces más.

La vuelta en el tren fue rara para que mentiros, estaba contenta, muy contenta, pero dentro de mi habían unos nervios que no sabría definir...

Desde que empecé a sentir esos nervios, necesitaba contárselo a dos personas que han estado empujándome unos cuantos años, mis terapeutas.

Parece un poco infantil lo sé, pero ellas han aguantado lo suyo hasta que he conseguido dar este pequeño pasito.

Me pasé por la clínica ya que está al lado de la estación, con la esperanza de que alguna de las dos estuviese, aunque tenía casi casi claro que no estarían y así fue.

Tengo muchas esperanzas, aunque sé que algunas de ellas son imposibles...


by Kinki Pulguita

 


3 comentarios:

DaLä dijo...

Poquito a poco nena. Ayer fue un día muy placentero en el que disfrutaste de la compañía y del tiempo que pasaste junto al pequeño Aaron. Fue un gran paso pero no será el último. En esos momentos en que desearías mandarlo todo a la mierda acuérdate del día de ayer, de lo bien que lo pasaste y del enorme éxito que tuviste. Ya sabes que para otras personas ese puede no ser un gran reto que tenías que superar pero lo más probable es que esas personas no sepan realmente por lo que estás pasando. Sólo piensa en ti. Recuerda la carita del pequeño, tu alegría al verle, el apoyo de sus papis. Es con eso con lo que te tienes que quedar. Ánimo pequeña Zape��

Jose Sancho Rubio dijo...

Paso a paso. Animo.

Lore dijo...

¡Genial! Sabes la alegría que sentí cuando me enteré y es UN GRAN PASO. Si sigues así, poco a poco,.confiando en ti todo llegará.
Me siento muuuuy orgullosa de ti. Muaaa!!!

Seguidores